Crear a partir de ideas vagas siempre será complicado, es por eso que cada vez que se nos asigna un trabajo intento hacer una mini investigación acerca de todos aquellos aspectos que llaman mi atención. Recurro a enciclopedias informales, blogs, fotografías y básicamente todo aquello que me puede ayudar a elegir un concepto que llene mis expectativas y con el que me sienta cómoda al trabajar.Esta vez no fue la excepción, y apenas la profesora nos informó sobre lo que debíamos hacer acudí a los recursos antes mencionados para lograr buscar una inspiración que finalmente se transformara en algo más concreto. Fue así que revisando la página de algunos ilustradores me encontré con imágenes que llamaron muchísimo mi atención y que tenían que ver con la linea que define mi forma de trabajar hace mucho tiempo. Lo que había encontrado vagando por internet tenía nombre y yo sin saberlo había escuchado esa palabra un montón de veces antes, esta era el surrealismo.
A partir del momento que conocí el nombre que estaba detrás de todas las cosas que habían llamado mi atención comencé a investigar y a recopilar distinto material que me ayudaría más adelante. Gracias a los datos, las imágenes, algunas reseñas e información bastante variada; pude darme cuenta que el mundo aparentemente absurdo que conforma el surrealismo es posible entenderlo solo si no ponemos limites racionales a nuestra creación. De hecho eso es lo que nos muestra el surrealismo: la gracia de innovar y dejar el razonamiento lógico fuera de los parámetros que guíen cualquier trabajo artístico.













